Educación menstrual

MENARQUÍA

Primera menstruación

“Por lo que se refiere a mi paso a la edad adulta, mi familia optó por la costumbre amerindia según la cual el padre sale de su tipi para anunciar a toda la tribu que su hija es una mujer”. Así es como Élise Thiébaut, describe parte de su primera menstruación en el libro Esta es mi sangre (Hoja de lata, 2018), del cual es autora. Tuvo más suerte que las mujeres eslavas, cuyo ritual de la menarquia incluye una bofetada en las mejillas, y menos que las japonesas, que la celebran con un banquete con frutos rojos.

Thiébaut ha esperado a la menopausia para hacer un trabajo de documentación e investigación que abarca ritos, mitos, productos de higiene menstrual y salud de las mujeres. La concejala de la CUP Gemma Tomàs Vives firma el prólogo en el que explica cómo su grupo fue atacado por proponer en el pleno de Manresa que en los institutos se informara sobre la copa menstrual y otras alternativas a las compresas y tampones, y sobre el ciclo menstrual. “El tabú afloraba, ¡cómo se nos ocurría hablar de eso en público”, explica la concejala sobre la reacción de medios y de otros partidos. Pese a ello, Thiébaut defiende que asistimos  una Revolución Menstrual que ya venía haciendo falta.

[…]“Hay un hecho muy simple que afecta a todas las mujeres: somos entrenadas para no pensar sobre nuestra menstruación y lo que ocurre cuando menstruamos. Cuando menstruaba no era consciente de esto, lo que es problemático, porque menstruamos entre 400 y 500 veces en nuestra vida, y eso son unos 2.500 días. Nuestro ciclo ocupa una cuarta parte de nuestra vida, y es una parte importante de nuestra experiencia corporal y psicológica porque está relacionada con una parte muy importante de nuestra vida que es el tener o no tener hijos. También puede haber experiencias de dolor, o de temor. Pero pese este hecho no existe absolutamente ningún recurso para hacernos más fácil esta experiencia. No tenemos protecciones en los colegios, universidades o en los restaurantes o los trenes, donde ocurre con frecuencia porque nuestro ciclo cambia fácilmente cuando viajamos. Puedes encontrar condones en cualquier sitio si quieres mantener relaciones sexuales seguras, pero no pueden encontrar tampones o compresas de forma que no tengas que preocuparte todo el tiempo y estar pensando en ello.”[…]

[…]“Cuando te viene la regla por primera vez, te transmiten que ya eres una mujer. Pero este hecho que te hacer ser una mujer tiene que ser ocultado y suele ser considerado como desagradable. El signo de ser una mujer es repugnante. Nos educan para pensar que el signo de ser mujer es algo malo en lugar de explicarnos que está relacionado con el poder de dar a luz, que está relacionado con el órgano humano más poderoso, que es el útero.                      La menstruación tiene mucho que ver con el feminismo porque es un tabú que te obliga a guardar silencio y a esconder qué te pasa durante la cuarta parte de tu vida, y esa es una herramienta muy eficiente para hacerte sentir mal. Conocerla es una cuestión de empoderamiento.”[…]

Menstruar es político

¿Alguna vez te preguntaste con qué información se cuenta en la niñez y adolescencia para el proceso de comenzar a menstruar? En base a información y la propia experiencia, nos convertimos en adultxs menstruantes. ¿Con qué información contamos hoy como adulxs para acompañar la menarquía?                ¿Te acordas de tu primera menstruación? Si no es así recomendamos esto como ejercicio: recordar el primer sangrado. Todo. Con quien o quienes estabas, si es que estabas con alguien. Cómo te sentiste física y emocionalmente. Con qué información contabas y cual recibiste en ese momento. Cómo lo viviste. En estos relatos aparecen datos acerca de cómo vivimos nuestra ciclicidad a lo largo de la vida. ¿Te acordas que no estaba bueno ser la primera del grupo pero tampoco la última? ¿y los mitos de las que eran más grandes en el colegio?           Y que por años el darle o recibir de una amiga/compañera una toallita era como estar contrabandeando algo prohibido. QUE NO SE VEA. Que nadie lo note por favor. Y ni se te ocurra mancharte. No vaya a ser cosa que se vea que tu sangre menstrual es roja y no azul como te la muestran en las publicidades.

Siempre ocultando la menstruación como algo que está mal. Que es asqueroso. De lo que hay que hablar bajito, en secreto. Y hay una sensación que solemos tener en común: la vergüenza. Ese silencio es el comienzo de todos los dolores y malestares. El seguir diciendo “me duelen los ovarios”, cuando no tienen nada que ver en el momento en que sangramos. Lo que sentimos, lo que late es el útero en su labor de liberar parte del endometrio, que es lo que menstruamos.    Invisibilizar el útero hace que nos duela. Porque no sabemos cómo tratarlo, porque no lo nombramos ni reconocemos. No sabemos su forma física y sus tantas formas energéticas. Es un órgano socialmente vinculado a la maternidad y nada más. Menstruar es político. Menstruar es una de las tantas formas de sexualidad. Menstruar no tiene porque ser doloroso, hasta puede ser placentero.  No existe mayor empoderamiento que conocer nuestros cuerpos y dejar de silenciarlos. Eso es crearnos salud.

 

Educación menstrual

Por todo esto es que sentimos la responsabilidad de promover educación menstrual para conectar con el placer de la ciclicidad y la forma de potenciarnos. Para que eso sea posible es muy importante educar desde la niñez brindando información de calidad adecuada para cada edad, que nos brinde seguridad con la intención de naturalizar procesos que paradójicamente, son naturales. Consideramos que hay algunos puntos importantes a tener en cuenta para compartir previo y durante la menarquía, con el objetivo de tomar contacto con la menstruación desde un lugar abarcativo, sensible, amoroso y consciente.

Estos puntos básicos son: 

  • Anatomía del cuerpo físico y energético                                        
  • Conocimiento, exploración y auto observación del propio cuerpo
  • Menstruar como proceso que brinda salud física y emocional
  • Gestión sustentable de la menstruación: un favor a nuestros cuerpos y al planeta

La biblioteca de Me Luna está en proceso de reconstrucción, pero acá dejamos algunos libros que recomendamos para compartir en la niñez:

  • “Las Lunas”. Las Lunas nace en Córdoba, de las manos de la mujer-madre-escritora Victoria Aboitiz. Un libro lleno de información, que ya va por la cuarta edición.
  •  “Mi primer libro Rojo”. La Autora de este libro precioso es Violeta del Rió, actualmente vive en Buenos Aires y la segunda adicción fue posible gracias al apoyo de la red de personas que deseaban la reimpresión.
  • “Mamá…me vino”. El título original en español es “Mama me vino…La regla”, acá fue modificado.

Estos en particular son recomendados porque conocemos los procesos amorosos de los primeros dos libros, apoyando la escritura de mujeres argentinas y el tercero por la forma de arte y la manera de presentar la menstruación en familia. Libros autogestionados, mágicos, rojos y que se consiguen fácilmente en Tienda Puente Lunar y en muchas tiendas de todo el País.

 

¿Qué copa elegir para la primera menstruación?

Confiamos en que estar atravesando momentos de deconstrucción en cuanto al contacto con nuestra sangre, conlleva a que brindemos un acompañamiento cercano y con más información en el proceso de menarquía.  ¿Qué es la menarquía? Si buscamos un concepto teórico “es el día en el cual se produce el primer episodio de sangrado vaginal de origen menstrual, o primera hemorragia menstrual de la mujer.​”                                                                                                                                               Consideramos que más que un día, es un proceso, una etapa de la vida de un cuerpo menstruante, y como cada uno de esos cuerpos es distinto, Me Luna te ofrece más de una opción para que busques la que mejor se adecúe a tus necesidades y en caso de que estés acompañando a alguien en su primera menstruación, puedas ofrecerle opciones que le brinden seguridad y sobre todo la confianza de poder decidir qué elegir.

Para primeras menstruaciones contamos con:

        La línea Soft Amarilla: La única copa de línea soft Me Luna en el país. Es la línea más blanda, más suave, de firmeza baja, para personas con mayor sensibilidad vaginal. Pensada específicamente para recibir la menarca. Es la indicada para adolescentes de 10 a 17 años, para vivir cómodamente sus primeros años como cuerpos menstruantes.

        La línea Shorty Roja, talle S: El nuevo modelo M Luna shorty es el más pequeño del mercado, combina a la perfección las ventajas de una copa menstrual más corta y la mejor capacidad para retener el flujo menstrual. Es la indicada para adolescentes que empiezan a menstruar entre 10 y 16 años

 

Ambas están recomendadas para recibir la menarquía. Me Luna Shorty talle S es la copa menstrual más pequeña del mercado y tiene la firmeza de la Me Luna Classic. Me Luna Soft talle S es la más suave y flexible del mercado, pero es 1cm más grande que la Me Luna Shorty.

Para asesoramiento específico no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo o con la revendedorx más cercana a tu domicilio. <3

 

Florencia Salotto, equipo de creación de contenidos Meluna.

 

Fuente citada: Diario El Salto, entrevista a Élise Thiébaut, Junio 2018.