Educación menstrual

Comunicado – el peligro de la desinformación

Sería hermoso que apareciera un producto sustentable, amable con el cuerpo y el planeta y que podamos elegirlo y comenzar a usarlo sin ninguna duda ni ningún tipo de inconveniente. ¿Pero sabés qué? No es tan fácil! Para lograrlo necesitamos deconstruir varias cuestiones, porque la copa menstrual no es un fin, es un medio, es un puente por el cual llegamos a tener otra mirada sobre temas que nos enseñaron a callar. 

Claro que no es sencillo para todxs, ¿cómo podría serlo si en algunos casos jamás miramos nuestra vulva en un espejo? ¿cómo no vamos a tener dudas al introducir algo en el cuerpo si ni sabemos la diferencia entre vulva y vagina?  O si quizás nunca nos detuvimos a pensar-sentir el ciclo menstrual/ovulatorio como parte de la vida sexual. 

A nosotrxs no se nos transmite la confianza ni la importancia de la exploración y la auto observación. Y mucho menos que esos acercamientos hacia nosotrxs mismxs sean procesuales y amorosos. 

Por supuesto que podés frustrarte, pensar que no es para vos, y que ¿por qué le hiciste caso a quienes te la recomendaron? ¡¡Bienvenida la frustración!! ¿Sabes por qué? Porque no es el paso a la copa lo que te genera molestias. Es quizás tener que cambiar la forma de mirar y abordar tu cuerpx, entrar en contacto con lo desconocido: tocarte, entender para dónde va orientada la copa, ver la sangre, olerla. Y hasta en la mínima célula se alojan los años y años de adiestramiento y represión que nos dicen que justamente NO hagamos eso. Los “no te toques ahí” “que no se vea nada” “que nadie se de cuenta” y las sensaciones de vergüenza que ni sabés por qué, sentiste desde la primera vez que menstruaste.

Todo lo vinculado a lo femenino fue por siglos sinónimo de debilidad, y lxs cuerpxs con úteros -biológicamente femeninos- menstrúan. Asi que tranquilx, no es casual que odies menstruar. Aunque no lo creas, hay siglos de información dentro de nuestros cuerpos, condicionandolos, moldeandolos, oprimiendolos.

 

La copa no es solamente un nuevo objeto de gestión menstrual, es mucho más que eso. Lo que no te dicen es que para usarla, entrás en un proceso que te lleva a un escenario diferente del que estabas acostumbrada al menstruar. Antes usabas, ocultabas, tirabas, y seguías. Ahora por ejemplo parás a observar tu sangre y por lo tanto tu salud. No para todxs significa lo mismo. Para algunxs usar la copa es tener que re aprender todo de nuevo, como “menstruar por primera vez a los 30”, y para otrxs, es lo que siempre habían estado esperando y super fácil desde el principio! La copa demanda tomarte un rato en donde tenés que respirar, relajarte, estar presente. Encontrarte con lo nuevo: que tu sangre cambia de color con los días, que tu cervix está orientado, que usas algo durante años y no lo tirás; que la copa se puede ovalar por la forma de tu vagina, que sangramos entre 50 y 80 ml, etc etc etc.

 

No es peligroso que se hable mal de un producto, lo peligroso es fomentar la desinformación, seguir reproduciendo sentencias y estructuras que atrasan y nos proponen dejar la confianza y responsabilidad de nuestro conocimiento y salud afuera, en otrx. Desinformar hoy en materia de salud -menstrual- es igual a seguir oprimiendo. 

 

Desde Me Luna vendemos copas menstruales sí, pero sobre todo acompañamos el proceso que implica dejar de usar productos desechables y pasarte a una nueva gestión sustentable de tu menstruación y al autoconocimiento de tu cuerpx. Usar la copa no es difícil, lo difícil es cambiar el chip.

 

Queremos ver caer el paradigma de higiene femenina que nos supone sucias y nos enferma; y militamos en red por la salud menstrual como un derecho y la sustentabilidad ambiental como una urgencia. 

 

 

Si querés data, acompañamiento, comprarte una copa de calidad o compartirnos tu experiencia, contactanos!

 

Equipo Me Luna Argentina